Las partidas de una reforma integral
Un presupuesto completo debería separar al menos estas partidas:
- Demoliciones y desescombro, con gestión de residuos y contenedores.
- Albañilería y distribución: tabiques, recrecidos y ayudas a gremios.
- Instalación eléctrica nueva con boletín (certificado de instalación) firmado por un instalador autorizado.
- Fontanería y saneamiento: tomas, bajantes, desagües y producción de agua caliente.
- Climatización y ventilación.
- Carpintería exterior (ventanas) e interior (puertas y armarios).
- Revestimientos: suelos, alicatados, falsos techos y pintura.
- Cocina y baños: mobiliario, encimeras, sanitarios y grifería.
- Trámites: proyecto o memoria si hace falta, licencia o declaración responsable, ICIO y tasas.
Cómo leer y comparar presupuestos
- Mismo alcance para todos. Prepara una lista de lo que quieres hacer y entrégasela igual a cada empresa.
- Desglose con mediciones. Desconfía de un precio cerrado sin partidas: no podrás comparar ni controlar desviaciones.
- Calidades concretas. Marca y modelo de sanitarios, tipo de suelo y ventanas. Expresiones como «calidad media» no sirven para comparar.
- Qué no incluye. Pregunta por licencias, tasas, contenedores, protección de zonas comunes y limpieza final.
- Calendario y pagos por hitos. Evita pagar un porcentaje alto por adelantado.
- Garantías y seguro de responsabilidad civil de la empresa.
Impuestos y trámites que no debes olvidar
- IVA. El IVA reducido del 10 % tiene condiciones; pide que el presupuesto indique qué tipo aplica y por qué.
- ICIO. Lo cobra el ayuntamiento sobre el coste de ejecución material, con un máximo legal del 4 %.
- Comunidad de vecinos. Si la obra afecta a elementos comunes o a la fachada, necesitarás su autorización.